Fuente: El Deber

Un estudio de Unicef y la cooperación coreana revela que seis de cada diez familias beben agua sin tratamiento. Una inversión de $us 9,15 millones busca mejorar el saneamiento en 80 comunidades.
En el norte de Potosí, el 94% de los hogares rurales no cuenta con baño o letrina y cerca del 90% de las familias hace sus necesidades al aire libre. Seis de cada diez hogares consumen agua sin tratamiento previo, según una línea de base presentada por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (Koica).
El diagnóstico comprende comunidades de Pocoata, Chayanta y Colquechaca. Solo el 13% de los hogares tiene agua por cañería dentro de la vivienda, mientras que casi cuatro de cada diez sufren cortes del suministro. El estudio detectó contaminación bacteriana en el 33,3% de las fuentes de agua examinadas y en el 40% de las unidades educativas evaluadas.
En cuanto a los baños, en Pocoata, el 12,7% de las familias rurales tiene baño; en Chayanta, el 12,3%, y en Colquechaca, el 16%. Unicef advierte que estas condiciones incrementan los riesgos de enfermedades y afectan especialmente a niñas, niños y adolescentes.
“La falta de agua segura, saneamiento adecuado e higiene no es solo una carencia de infraestructura: afecta directamente la salud, la dignidad y las oportunidades de desarrollo de niñas, niños y adolescentes”, señaló Lina Beltrán, representante adjunta y oficial a cargo de Unicef Bolivia.
Para enfrentar esas brechas, Unicef y Koica impulsan el Programa de Saneamiento Sostenible Descentralizado Rural, previsto para el periodo 2025-2029. La inversión asciende a $us 9,15 millones: $us 8 millones son de Koica y $us 1,15 millones de Unicef.
La iniciativa apunta a beneficiar a 5.600 familias —unas 25.200 personas— en al menos 80 comunidades de los tres municipios. De ese total, 13.860 beneficiarios son niñas, niños y adolescentes. Los trabajos comprenden construcción de baños en viviendas, suministro de materiales, asistencia técnica y mejoras en escuelas y centros de salud. También incluyen educación comunitaria, promoción de la higiene menstrual y formación de instituciones locales para sostener los servicios.
Una de las metas es que, hasta 2029, el 80% de las comunidades intervenidas obtenga la certificación de contar con las condiciones sanitarias con baños sanitarias. La directora de Koica en Bolivia, EunJu Cha, ratificó el compromiso de la cooperación surcoreana. Las alcaldías de Pocoata, Chayanta y Colquechaca también participaron en el lanzamiento del programa.
El desafío, de acuerdo con Unicef, es que las obras se traduzcan en servicios sostenibles y mejores condiciones de salud para las familias.