Con una masiva participación de líderes y representantes de organizaciones de la sociedad civil se dio inicio en la víspera al Módulo IV de la Cátedra Bolivia “Agroecología y Bioeconomía”, en el auditorio de la Universidad Católica Boliviana (UCB) sede Tarija, evento organizado en el marco del 50 aniversario de la Red UNITAS.



En la apertura del evento el presidente del Directorio de la Red UNITAS, Iverth Sánchez, resaltó que la red ha acompañado procesos de desarrollo, democracia y derechos humanos en Bolivia, actualmente cuando el país atraviesa un momento de crisis profunda, de representación, agotamiento del modelo extractivista, debilitamiento institucional y una vulnerabilidad hídrica y climática cotidiana, escenario en que hablar de agroecología y bioeconomía se convierte en una necesidad estratégica para la viabilidad de las sociedades.



Manifestó que “Cátedra Bolivia 1976–2050. Repensando derechos, democracia y desarrollo”, es un ciclo itinerante que ya recorrió tres ciudades: en La Paz se abordó las democracias, la pluralidad y la institucionalidad; en Sucre, la Constitución, la plurinacionalidad y los sujetos sociales; en Santa Cruz, los modelos de desarrollo, los extractivismos y las alternativas sostenibles; y en Tarija, el módulo de agroecología, bioeconomía y sistemas alimentarios sostenibles, cerrándose próximamente en Cochabamba con el tema de gobernanza hídrica.
En ese contexto destacó que la agroecología no tuvo el mismo impulso estatal que otros modelos productivos, lo cual implica reconocer que hay intereses, incentivos y estructuras de poder que privilegian la producción a gran escala por encima de la agricultura familiar y de los sistemas alimentarios sostenibles.
Resaltó que organizaciones como IICCA, ACLO, CERDET, CIAC, y Mujeres en Acción, junto a agricultoras y agricultores demostraron que la agroecología es viable, que la diversificación productiva funciona, y que la certificación de suelos en el Chaco no es una utopía, puesto que estas experiencias son evidencia acumulada y aprendizajes a proyectar hacia el 2050. Añadió también que la agroecología no es una vuelta al pasado, sino una apuesta por el futuro, implica ciencia, tecnología, innovación social y bioeconomía.
El encuentro puso sobre la mesa la urgente necesidad de transicionar de los monocultivos modelo que ocupa el 70% de la tierra cultivada en el país y genera un alto costo ambiental en deforestación y degradación hídrica, hacia sistemas agrícolas diversificados y agroecológicos que restauren los suelos y fortalezcan las economías locales.
Durante la jornada, Marco Antonio Albornoz, Director de CIPCA Bolivia, enfatizó que la transición agroecológica es viable si se acompaña de políticas públicas, crédito y mercados justos. Por su parte, Jaime Gumiel, director del IICCA, detalló cómo la diversificación impacta positivamente en los ámbitos ambiental, económico, social, tecnológico y cultural, instando a viabilizar normativas clave como la Ley de Bioinsumos.
Desde la experiencia comunitaria, Martha Romero, Presidenta del Comité Ecológico del Departamento de Tarija, compartió el caso exitoso del municipio de Uriondo, donde la producción orgánica y la formación de productores y estudiantes han consolidado un modelo de referente nacional.
Asimismo, la Gobernadora del departamento, María René Soruco, destacó la importancia de pasar de la era del gas a la era del talento, reconociendo el potencial productivo y los saberes ancestrales de la región, al tiempo que comprometió gestiones para la mejora de infraestructura y apertura de mercados.

El módulo continúa con sesiones virtuales donde los participantes podrán seguir ahondando el análisis y aportando a la reflexión/acción.